El trastorno bipolar, también conocido como maníaco depresivo, es una alteración del funcionamiento cerebral en la que se encuentran implicadas diversas estructuras corticales y subcorticales estudiadas, exhaustivamente, desde la observación de distintas disciplinas- neurofisiología, neuroimagen, genética…-, que causa cambios en el estado de ánimo, en su energía y en su comportamiento.

Trastorno Bipolar

Los síntomas del trastorno bipolar pueden dar lugar a relaciones tormentosas, dificultad para trabajar o ir a la escuela, e incluso el suicidio. En general, existen periodos de normalidad, aunque sigan experimentando cambios en el estado de ánimo.

En el trastorno bipolar se puede sufrir modificaciones abruptas del humor con sensación de estar en la cima del mundo, o estrepitósamente irritable y “acelerado”, triste y sin esperanza, con fases intercaladas, a menudo, de normalidad. Los periodos de altas y bajas se llaman episodios de “manía” y “depresión”

A veces, los episodios severos de manía o depresión incluyen síntomas psicóticos, como alucinaciones (ver o escuchar cosas que no son reales) y delirios (creencias falsas, fuertemente arraigadas no influenciadas por razonamiento lógico). Como todas las enfermedades graves, el trastorno bipolar puede perturbar la vida propia y las relaciones interpersonales, sobre todo de cónyuges y familiares.

No existe una sola causa del trastorno bipolar. Los científicos siguen aprendiendo de los estudios y ensayos clínicos que se siguen realizando, y son muchos los factores que actúan juntos para producir la enfermedad. El trastorno bipolar puede ser hereditario, por lo que existe una alta probabilidad de que la genética contribuya a su producción. Sin embargo, los factores ambientales también son importantes en los casos extremos. La interrupción del sueño, las drogas y el alcohol pueden desencadenar episodios en pacientes con predisposición a padecer la dolencia.

Tiene mayor incidencia entre la población comprendida entre los 18 y los 22 años, según diferentes estudios.

Al ser un proceso recurrente se recomienda tratamiento preventivo a largo plazo con Litio. La medicación antidepresiva asociada a los fármacos ”estabilizadores del ánimo”, solos o combinados con psicoterapia, es la forma óptima de gestionar la enfermedad. Sin embargo, los antidepresivos pueden producir intensificación de los episodios de manía y depresión, o acelerar el ciclo bipolar. Se controla mejor si el tratamiento no se interrumpe, e, incluso, aún así pueden existir altibajos del humor.

En el campo de las Neurociencias, la Neuromodulación, modifica o armoniza la actividad nerviosa mediante el suministro de agentes farmacéuticos, eléctricos, mecánicos o directamente a una zona diana, de las que se benefician cada vez mayor número de áreas del cuerpo y cuantiosas enfermedades o síntomas.
La terapia de “Neuromodulación” debe considerarse para pacientes seleccionados a través de una evaluación multidisciplinaria, bien como complemento o como alternativa, cuando los síntomas no responden adecuadamente a medidas más conservadoras, por ejemplo, cuando los fármacos existentes son ineficaces o se convierten en un problema por el desarrollo de tolerancia, adicción, efectos secundarios adversos o toxicidad.

En el ámbito de la Neuromodulación encontramos técnicas “invasivas” y “no invasivas”.

La Estimulación Magnética Transcraneal Profunda, es una técnica no invasiva, que ejerciendo su acción desde el exterior del cráneo deposita pequeños pulsos de energía electromagnética, análogos a los producidos por la Resonancia Magnética, sobre dianas elocuentes, nodos y redes, responsables de numerosos procesos neurológicos y psiquiátricos entre los que se encuentra el Trastorno Bipolar.

La Estimulación Magnética Transcraneal Profunda, es una alternativa de probada eficacia que se suma y amplía el arsenal terapéutico del que disponemos para el manejo del Trastorno Bipolar. En los ensayos clínicos se logró respuesta clínica en el 70% de los casos, y en una gran mayoría una respuesta significativa. El tratamiento se administra de forma ambulatoria y no limita las actividades de la vida diaria.

Once años de contacto y utilización de la Estimulación Magnética Transcraneal de Superficie, garantizan y avalan el mejor aprovechamiento de la Estimulación Magnética Transcraneal Profunda.

Tras los buenos resultados obtenidos en los estudios de investigación, la CEE (CE) autorizó su tratamiento en Octubre del 2014, por lo que disfruta de todas las garantías científicas, técnicas y legales, exigidas para su administración.

BIBLIOGRAFÍA