Las personas que tienen TEPT pueden sentirse asustadas o estresadas incluso cuando ya no están en peligro.

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Se desarrolla después de una experiencia aterrorizante que involucra daño físico o la amenaza al mismo. La persona que lo desarrolla puede haber sido afectada directamente, o haberle sucedido a seres queridos o a extraños. Violaciones, guerras, catástrofes…, son situaciones propicias para generarlo. La tendencia actual, se orienta a que la genética juega un papel, no estipulado, en la creación del miedo. A falta de otras sustancias por determinar, la serotonina puede impulsar la respuesta al miedo.

La corteza prefrontal, el tálamo y la amígdala son algunas de las estructuras cerebrales involucradas en el trato con el miedo y el estrés. Los factores ambientales, trauma infantil, lesión en la cabeza, o una historia de enfermedad mental, pueden aumentar el riesgo de padecer un TEPT.

Los signos y síntomas del TEPT se pueden agrupar en tres categorías:

1. Síntomas de re-experimentación

2. Síntomas de evitación

3. Síntomas de hiperactivación

Diagnóstico. No todas las personas traumatizadas desarrollan TEPT. Los síntomas comienzan generalmente tres meses después del evento, pero en algunos casos transcurren varios años. Deben durar más de tres meses para catalogarse como TEPT.

Tratamiento. El empleo de la psicoterapia y de ayuda se realiza mediante una Terapia Cognitivo Conductual (TCC) individual y/o una Terapia Grupal de 6 a 12 semanas. Los fármacos utilizados son los antidepresivos, especialmente Sertralina y Paroxetina.

Otra forma de tratamiento surgida en los últimos años es la desensibilización y reprocesamiento del movimiento ocular (DPMO). Este método, combina movimientos rápidos de los ojos con una reconstrucción del hecho traumático, pero la respuesta está en función de cada paciente y es exigente y costoso, por lo que no es infrecuente su abandono.

En el ámbito de las Neurociencias, la Neuromodulación modifica y armoniza la actividad nerviosa mediante el suministro de agentes farmacéuticos, eléctricos, mecánicos o directamente a una zona diana. Dispone de herramientas tecnológicas que actúan específicamente sobre estructuras neurales.

La terapia de “Neuromodulación”, debe considerarse para pacientes seleccionados a través de una evaluación multidisciplinaria, bien como complemento de otro tipo de atención, o como alternativa cuando los síntomas no responden adecuadamente a medidas más conservadoras, por ejemplo, cuando los fármacos existentes son ineficaces o se convierten en un problema por el desarrollo de tolerancia, adicción, efectos secundarios adversos o toxicidad.

Las terapias de Neuromodulación siguen experimentando el refinamiento mediante la investigación permanente que dilucida sus efectos y perfecciona sus aplicaciones.

Entre las técnicas “no invasivas” de la Neuromodulación nos topamos con la Estimulación Magnética Transcraneal Profunda, netamente diferenciada de la Estimulación Superficial.

Las bobinas de estimulación, H-Coil, de la Estimulación Magnética Transcraneal Profunda, embutidas en un casco (Helmet) y desarrolladas en función de la citoarquitectura tridimensional del cerebro, permiten estimular circuitos y nodos subcorticales, no sólo nodos y sinapsis transcorticales como sucede con la Estimulación Magnética de Superficie.

La Estimulación Magnética Transcraneal Profunda Brainsway, actúa en el Trastorno de Estrés Postraumático, y aporta una mejoría considerable a las personas que lo padecen sin producir efectos secundarios.

El tratamiento mediante Estimulación Magnética Transcraneal profundo es eficaz, seguro y no invasivo, que no precisa hospitalización ni anestesia y se administra con carácter ambulatorio.

El procedimiento consiste en una descripción del evento que el paciente escribe, con una extensión de las 2/3 partes de un folio, el primer día del tratamiento, limitándose a la lectura previa del mismo antes de someterlo a Estimulación Magnética los días sucesivos hasta su finalización.

La técnica, el procedimiento y la patente, han sido aprobados por la CEE (CE) y cumple con la normativa reguladora de garantía exigida por la legislación vigente.

BIBLIOGRAFÍA